SE CUMPLEN 53 AÑOS DEL FESTIVAL DE WOODSTOCK, SIN QUE NINGUNA EDICIÓN HAYA IGUALADO A LA ORIGINAL

Entre el 15 y el 18 de agosto de 1969 miles de jóvenes acudieron en el estado de Nueva York (Estados Unidos) al Festival de Música y Arte de Woodstock, considerado hoy en día como el más importante de la historia de la música rock.

En un largo fin de semana -que se prolongó hasta bien entrada la mañana del lunes- un total de 32 artistas, entre los más destacado de la música del momento, participaron en un evento marcado por la filosofía hippie, el consumo de drogas y lemas como ‘paz y amor’ en un momento en el que la Guerra de Vietnam y el mayo del 68 francés habían influido notablemente en la juventud del momento.

Joan Baez, Santana, Incredible String Band, Canned Heat, Grateful Dead, Creedence Clearwater Revival, Janis Joplin, Sly &The Family Stone, The Who, Jefferson Airplane, Joe Cocker, Ten Years After, The Band, Johnny Winter, Blood, Sweat & Tears, Crosby, Still, Nash & Young y, por supuesto, Jimi Hendrix, fueron algunos de los nombres más destacados de aquel mítico cartel del que ahora se cumplen 53 años.

Después de Woodstock nada volvió a ser igual y, aunque es difícil reconocer el espíritu de aquel evento en los actuales festivales de masas, todos parecen querer evocar su magia y a su mística.

Porque Woodstock fue único y, aunque se han celebrado varias ediciones posteriores, ninguna de ellas ha sido capaz de igualar el espíritu del 69. Un festival cuya intrahistoria es casi tan interesante como lo que ocurrió sobre el escenario.

Un armonioso caos
La asistencia desbordó por completo a los organizadores, que vendieron algo menos de 200.000 entradas -a 18 dólares-, aunque se calcula que en torno a 500.000 personas acudieron al festival -algunas fuentes elevan la cifra a un millón-. Todo esto provocó un enorme caos, con escasez de comida y el bloqueo de los accesos al recinto. Tanto que algunos grupos tuvieron que llegar en helicóptero hasta las inmediaciones del escenario, donde se improvisó una zona de aterrizaje.

A ello hay que unir la lluvia que apareció con frecuencia durante el fin de semana, convirtiendo la granja de Max Yagur en un enorme barrizal. Pero todos esos contratiempos permitieron aflorar el espíritu hippie de la época y, en lugar de enojar a los asistentes, sacó lo mejor de sí mismos, extasiados por el enorme nivel de las actuaciones musicales que pudieron contemplar y -también- por el consumo de drogas, que fue una de las señas de identidad de la cita.

La pareja de la icónica foto sigue junta
Si hay una imagen que refleja el espíritu de Woodstock es la que sirvió como cartel para la película que se estrenó en 1970, dirigida por Michael Wadleigh, y que ganó el Oscar al mejor documental. Una pareja se abraza en primer plano mientras de fondo se ve a varios jóvenes tumbados al amanecer. Todo un símbolo del movimiento hippie y de lo que supuso Woodstock para la juventud mundial.

Los protagonistas de aquella imagen, Nick y Bobby Ercoline, siguen juntos medio siglo después, Apenas llevaban unas semanas saliendo cuando decidieron acudir al festival porque vivían cerca del lugar. Un fotógrafo captó la instantánea en un momento de la actuación de Jefferson Airplane, al cierre de la segunda jornada del festival. Nick y Bobby no fueron conscientes en aquel momento de que estaban siendo retratados y solo se percataron de que eran los protagonistas de la instantánea cuando en 1970 se publicó el disco que recogía los mejores momentos del festival. Poco después se casaron y siguen viviendo en las cercanías del lugar donde se celebró el evento del que fueron protagonistas involuntarios.

A la izquierda, la mítica foto de Woodstock; a la derecha, Nick y Bobby Ercoline, en la actualidad.

Los otros Woodstocks
Una cita tan histórica como Woodstock no podía quedar sin secuela. Y en realidad no tuvo una sino varias, aunque ninguna a la altura de la cita original. En 1979, coincidiendo con el décimo aniverario, el Madison Square Garden de Nueva York acogió un concierto, que más bien fue una ‘jam session’, con la presencia de algunos de los músicos del Woodstock original: Canned Heat, Ritchie Havens, Johnny Winter o Taj Mahal fueron algunos de los nombres más destacados.

En 1989 tuvo lugar un festival de carácter espontáneo en el que artistas poco conocidos rindieron homenaje al espíritu del 69, logrando congregar hasta 30.000 personas. Cinco años después, en 1994, tuvo lugar la más multitudinaria de las secuelas, cuando unas 350.000 personas se congregaron en Saugerties, a diez millas de Woodstock. Bob Dylan fue la estrella principal de un cartel en el que repitieron algunos de los artistas del festival original (Joe Cocker, CS&N, The Band, Santana) junto a otros nombres destacados como Green Day, Aerosmith, Blind Melon, Metallica, Cipress Hill, Red Hot Chili Peppers o Nine Inch Nails. Las fuertes lluvias embarraron el recinto y el festival derivó en el caos.

En 1999 nuevo aniversario, el número 30, y un nuevo festival. En esta ocasión repitieron nombres como Metallica, Red Hot Chili Peppers o Sheryl Crow, acompañados de otros como Alannis Morissette, Rage Against The Machine, Limp Bizkit, The Chemical Brothers o Elvis Costello. La MTV ofreció los conciertos en pago por visión y, aunque musicalmente fue un éxito, el festival terminó empañado por graves brotes de violencia.

Woodstock 50, el festival que hubiera servido para celebrar el medio siglo de la edición original, se canceló hace unas semanas por problemas con la ubicación y la negativa a participar de algunos de los artistas que iban a ser cabeza de cartel como The Raconteurs, Miley Cyrus, Jay Z o John Fogerty.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.