UN DIA COMO HOY EN LA MUSICA


En el 2014, Raphael Ravenscroft, que tocó el riff del saxo en el éxito de Gerry Rafferty ‘Baker Street’, murió a los 60 años de un presunto ataque al corazón. Solo le pagaron 27,50 libras esterlinas por la sesión de ‘Baker Street’, para colmo se informó que el cheque rebotó y tuvo que luchar con una compañía de abogados para lograr su pago ; por el contrario, se dice que la canción le trajo beneficios a Gerry Rafferty por 80.000 libras esterlinas al año en regalías.

Aquí recordamos cinco grandes clásicos de la música, donde el saxofón se convierte en el gran protagonista de la canción:

Sin su saxofón aullante, “Baker Street” podría haber sido solo otra canción de rock suave promedio. Cuando Raphael Ravenscroft apareció para grabar algunos bits en saxo barítono, sugirió tocarlo en el saxo tenor de repuesto que tenia en el maletero de su auto, y allí nació el éxito. Pronto, la canción estuvo en constante rotación en la radio y dio lugar a lo que se ha denominado el fenómeno de “Baker Street”: solos de saxo obligatorios en todas partes del pop de los ochenta.

Hay un trasfondo inquietante y extraño en la canción Who Can It Be Now de Men At Work de los 80, y gran parte de esto se debe a Greg Ham integrante de la banda y su tenaz gancho de saxo, que se abre camino a través de toda la cancion de los Australianos. El solo como tal fue grabado en una sola toma.

Escandalosamente furtivo, el saxo de “Smooth Operator” es tan suave como el rompecorazones profesional en el corazón de la canción. Derritiendo corazones de “costa a costa”, este personaje en el video bastante desagradable puede tener ojos de ángel “pero su corazón está frío”, advierte Sade Adu. Deliciosamente sórdido el saxofón se abre paso a través de toda la canción con una perfección única al estilo de Sade.

Originalmente, “Maneater” comenzó como una pista de reggae, antes de que Daryl Hall sugiriera cambiar el ritmo al estilo soul de la Motown. La mujer sobre la que cantan, conto John Oates en una entrevista, es en realidad Nueva York, una ciudad bulliciosa de “codicia, avaricia y riquezas estropeadas”, y el solo de saxo tiene una especie de sordidez con luces de neón. Es uno de los solos más conocidos de Charles DeChant, el saxofonista líder de Hall & Oates desde 1979.

De manera glamorosa, la melodía de Careless Whisper le llegó a George Michael mientras pagaba un boleto de autobús de camino a un concierto de DJ’s, y más tarde grabó con 11 saxofonistas diferentes para hacerla bien. El elegido para el saxo, Steve Gregory, terminó grabando una versión más lenta y grave que luego aceleró. Eso cautivo a George Michael.

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